domingo, 29 de marzo de 2009

El Efecto Bonsai













(Según una idea original del psiquiatra forense profesor Lorente Acosta)





Un bonsái no es un árbol que no crezca, es un árbol al
que se le impide crecer, al que se le van podando ramas,
cortando raíces, manipulando su crecimiento natural, a
capricho absoluto de su cultivador. Pero al mismo tiempo,
se va regando y cuidando con esmero para mantenerlo,
porque el verdadero placer es que crezca bajo el control
de sus manos y de su imaginación. Y así obtiene “su obra”.
Es decir, la misma persona que va “destrozando” la planta
es la misma persona que le permite que siga viva.

1 comentario:

Espigadora dijo...

Me encantan los bonsais aunque tenga un ramalazo de crueldad.... te pasaré las fotos de los del jardín botánico de Madrid..te quedas petrificada admirando tanta belleza...